Frases celebres de la sonrisa de un niño

El pequeño gesto de un niño es consecuencia de algo mucho más grande que él mismo. La sonrisa de un niño apenas dura unas milésimas de segundo, pero es algo que perdura por siempre. Enriquece a todos los que tienen la gran suerte de recibirla y nos hace recapacitar y sentir que vendrán tiempos mejores.

La sonrisa es un gesto de buena voluntad, por eso la sonrisa de un niño hace aflorar su inocencia y bondad. Es un don que poseen los de menor estatura y que proporciona una increíble fuerza vital para mover lo inamovible, para sentir esperanza y cobijo, y para apreciar toda la esencia de este mundo a veces inhóspito y poco caritativo.

El niño reconoce a la madre por el tacto, por la forma de hablar y por la sonrisa, y cuando este la corresponde del mismo modo es capaz de mover el mundo. La sonrisa de un niño es fuente de vida, pero también es sinónimo de libertad, de añoranza y de paz.

A los niños no les cuesta nada sonreír, no les cuesta nada hacerlo porque tan solo poseen compasión en su corazón y así lo transmiten. Quien posee la sonrisa de un niño, posee toda una fortuna pues es más hermosa que la esmeralda más grande, radiante y sublime del mundo.

Todos deberíamos aprender de la sonrisa de un niño, ya que es la mejor fórmula para ser felices en la vida. A ellos no les cuesta nada y deberíamos emplearla ante cualquier situación dañina. Nos llenaría de positivismo y de energía y nos permitiría enfrentarnos a los obstáculos constantes de la vida, pues por muy dura que ésta sea a veces, siempre es mejor enfocarla con una pequeña sonrisa.

Solo Dios tuvo que ser el artífice de la dulce sonrisa de un niño, pues es un gesto que refleja la ternura y misericordia que han olvidado los adultos. Y es que en el mundo, ¿puede haber algo más resplandeciente, contagioso, intenso y gozoso?

Con la sonrisa de los niños, sonríen las estrellas del firmamento y también las plantas, sonríen los animales, los prados, ríos y montañas y el universo infinito. Con la sonrisa de un niño, sonríe el hombre incluso ante sus problemas y hasta es capaz de sonreír a su costa.

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